Exposición: Rock en directo

Cuando:
14 diciembre, 2018 todo el día
2018-12-14T00:00:00+01:00
2018-12-15T00:00:00+01:00
Donde:
Escuelas Dorado
Calle Dorado
6, 33909 Langreo, Asturias
España
Precio:
Gratis
Exposición: Rock en directo @ Escuelas Dorado | Langreo | Principado de Asturias | España

CINCUENTA SOMBRAS DE ROCES
Se apellida Roces, y hace fotos. Hace fotos desde hace muchos años, desde cuando a la cámara la llamábamos máquina de retratar. Y eso hace Jóse (con acento en la ó), ahora con la digital: retratar a los amigos, a quienes dice “sacar un poco guapos” (a los feos, no sé yo), “en los locales donde les dejan tocar”. Porque Jóse retrata la música.
Así que va a enseñar “cincuenta instantáneas” (conociéndole, probablemente más) en la Casa de la Cultura de Sama. De grupos y de músicos (“algunos no existen”), de gente que le ha permitido hacerle fotos en los grandes conciertos a los que ha ido. Como él mismo dice: “Gente internacional, Adam Bomb, guitarra, Wilko Johnson, de Dr. Feelgood, guitarra Brett Gurewitz, de Bad Religion, cantante de The Christians, Garry Christian, o Primal Fear, y Charlie Cool Cat, Willie Nile, Katana y Letz Zep”. Música, músicos, esos “que han aportado algo” según su criterio musical. Y también “grupos que ahora están sobreviviendo en los pocos lugares que pueden”.
Dice Jóse de sí mismo que tiene fama de pesado. Que está todo el día sacándoles fotos a los músicos, “pero –matiza– es una forma de inmortalizar a esos músicos, algunos muy buenos”, aunque, para él, “todos lo son”.
También nos va a sorprender con músicos que ya no existen. Agrega: “Los Sordos, Stigmata, The Nacionales, Paco Jones, Factor X, Despreciables, Klosterweg, gente –dice– que han aportado algo a
la música asturiana, Carlos Martagón, desde los grupos por los que estuvo, Jorge de Ilegales”.
Buen muestrario, aquí estarán todos (o casi todos) y con esa forma tan suya de ver los escenarios, de ver a la gente y de interpretarla según su saber y entender, de manejar la luz y los colores contundentemente y sin cortarse para hacernos guiñar los ojos mientras contemplamos esas fotografías llenas de sonidos y de compases, y de caras, y de una forma de vida, de mundo. Rock y pop tocando y cantando desde la tarjeta de memoria y desde el papel fotosensible y desde la pantalla del ordenador, o del móvil.
Dice que pide perdón porque “han quedado muchos fuera”. Pero, más de cincuenta ocuparán todo el espacio. La Casa de la Cultura no es de goma, no la podemos estirar para que quepan más, para que quepan todos. Así que Roces no tiene que pedir perdón, porque todo el que ha sido visto por el objetivo de su cámara está seguro de poder verse, a su vez, en alguna parte, y si no es en la exposición, será en internet, o por ahí.

Francisco J. Lauriño