Pedro Duro Benito

Nació en Logroño en 1811 y falleció en La Felguera en 1886.

Es una de las personalidades que más contribuyeron al progreso industrial de Asturias en el siglo pasado.

En Gijón fundó, junto con Óscar Olavarría, una importante entidad naviera.

Pero fue en La Felguera —villa en la que creó la Sociedad Metalúrgica Duro y Compañia— donde en mayor escala desarrolló sus actividades.

Fue condecorado con la Orden de Isabel la Católica y la Legión de Honor del Gobierno francés, sus descendientes llevan el título de marqueses de La Felguera.

 

Pedro Duro Benito

Siendo aún niño se traslada desde su lugar de nacimiento en La Rioja hasta Madrid, donde consigue ingresos suficientes como para apostar, junto con algunos socios, por la fundación de una industria siderúrgica.

Tras la muerte de su esposa por enfermedad, comienza a buscar el emplazamiento adecuado para su proyecto. Encuentra en la localidad de La Felguera un lugar idóneo, puesto que existe una comunicación apropiada (Carretera Carbonera y Ferrocarril de Langreo), así como recursos naturales necesarios para la siderurgia, tales como el agua (ríos Nalón y Candín) y carbón (Reales Minas de Langreo).

Funda así la fábrica de Hierros Duro y Cía. con la ayuda de algunos socios como Julián Duro, el Marqués de Pindal (ex-ministro de Hacienda) o el Marqués de Camposagrado entre otros, cuya construcción comienza en junio de 1857. El objetivo de la sociedad que conformaron eran, textualmente, establecer en el sitio llamado La Felguera, una fábrica de hierro de altos hornos, para la elaboración de hierro. La fábrica se construyó en la vega del río, en una zona conocida como el Pradón de La Felguera. Por ese motivo la empresa adoptó el nombre de Fábrica de La Felguera y de esta manera toda la población conocida anteriormente como Turiellos pasó a denominarse La Felguera en el momento en que empezó a expandirse gracias a la actividad siderúrgica, uniendo sus primitivo núcleos rurales.
n 1875 el complejo, que se ocupaba de la siderurgia y el carbón, era el tercero en producción de hierro a nivel nacional y pocos años después el primero.

Durante todo el siglo XX, Duro Felguera fue la mayor empresa siderúrgico-carbonera de España. Su labor motivó la expansión industrial en toda Asturias.

Cuando abrió el primer horno alto, que llevó por nombre Nuestra Señora del Pilar, fue a vivir con él su única hija, Pilar Duro, que aún era una niña. Ésta tuvo cinco hijos: Dolores Fernández Duro (futura marquesa de La Felguera), Josefina, Pedro, Matías y Jesús (Caballero de la Legión de Honor francesa). La prematura muerte de Pilar a los 26 años le produjo una enorme tristeza que agudizó sus continuos problemas de salud. Tras varias visitas a Madrid para ser tratado, regresó a La Felguera, donde falleció en la tarde del 11 de marzo de 1886, momento en el que repicaron las campanas de la Iglesia (donde se celebraría un multitudinario funeral) y simultáneamente las sirenas de las fábricas.

En su testamento figuraron sendas donaciones al hospital provincial y a los 2.200 obreros de su fábrica.

Pedro Duro apostó por una importante labor social, creó asistencia médico-farmacéutica para sus trabajadores, cajas de ahorros y socorro pensadas para las bajas por enfermedad, viviendas baratas para los obreros y sus familias, escuelas para sus hijos e hijas, etc. siendo su fábrica una de las más avanzadas socialmente de la época. Él mismo estaba convencido de su buena relación con sus empleados, con los cuales mantenía constante diálogo. Tras su muerte, la empresa continuó esta importante labor social y cultural un siglo más.

Los obreros levantaron una estatua en su honor, que actualmente está en el parque Dolores F. Duro. En ésta se realiza cada 29 de junio (festividad de San Pedro, en su homenaje), una ofrenda floral. Sus restos y los de su familia descansan en la cripta de la Iglesia de San Pedro, a donde fueron trasladados en 2008 desde el cementerio municipal.

Actualmente existe la fundación MUSI Pedro Duro, que promueve la creación de un archivo histórico sobre Pedro Duro. Su obra se retrata en el Museo de la Siderurgia de Asturias.