Luis Adaro y Magro

Ingeniero de Minas nacido en Madrid el 17 de abril de 1849 y fallecido el 21 de octubre de 1915.

Ingresó en la Escuela de Minas a los dieciséis años, culminando la carrera de Ingeniero en 1872. Realiza las prácticas en las minas de Almadén y a continuación se le asigna el distrito minero de Asturias. Entre 1874 y 1875 dirigió la Sociéte D`Eichthal et Comp, empresa poseedora de la Mina Mosquitera; poco después se le encomiendan las minas María Luisa, pertenecientes al Marqués de Guadalmina, y la Justa, propiedad del Barón del Castillo de Cheirrell, Finat y Laffite entre otros.

Promovió el reforzamiento de la industria hullera asturiana, logrando varias mejoras como la modificación de las tarifas del Ferrocarril de Langreo.

Luis Adaro y Magro

En el año 1878 publicó un panfleto titulado “Los carbones asturianos y la Marina de Guerra”, en el que reclamaba que se incrementase el consumo de carbón español.

Creó en 1883 la Unión Minera y Metalúrgica de Asturias, logrando ampliar el capital a 5.500.000 pesetas en poco más de cinco años.

Instaló el primer lavadero mecánico de Asturias, el emplazado en el pozo Mosquitera, sirviéndose de la experiencia para dirigir la instalación de otros muchos.

Formó parte de numerosas comisiones oficiales de estudios y tarifas arancelarias y de protección a la industria hullera, haciéndose cargo personalmente de la gestión del ramal Soto del Rey-Ciaño Santa Ana, del Ferrocarril del Norte.

Colaboró en la puesta en marcha del Sindicato del Puerto de Avilés y abogó lesivamente, junto con Alejandro Pidal y Mon, por la solución muselista en la polémica sobre el lugar adecuado para el emplazamiento del puerto de Gijón.

En 1900 promovió también el sindicato del Puerto del Musel de Gijón.

Fue el primer presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, puesto desde el que impulsa una exposición internacional que se celebró a finales del siglo en esta ciudad.

Apoyó además la creación de varias sociedades como el Crédito Industrial Gijonés, que dio origen a empresas como la Sociedad Adaro y Marín, reconvertida años después en Sociedad Anónima Adaro, o la Fábrica de Productos Químicos de Aboño. También estuvo detrás de la fundación de la Caja de Ahorros y la de Socorros para enfermos, así como de la creación de la Central Siderúrgica.

En 1909 se le encomienda dirigir el levantamiento del Mapa Geológico de España.

Poca antes de su muerte publicó “Información relativa a la crisis del mercado hullero en España y medidas propuestas al Gobierno por la comisión de estudio para impulsar la producción nacional”, editado por la Comisión de estudio de la riqueza hullera nacional, entidad de la que era presidente. Este trabajo fue muy útil para los trabajos de las comisiones y juntas creadas para hacer frente a la crisis carbonífera derivada de la I Guerra Mundial.

Bajo su influencia se construyó en Langreo el Sanatorio Adaro, hospital para los trabajadores de la pujante siderúrgico-carbonera Duro Felguera.
En 1918, se erigió un monumento en su honor, que está ubicado en el parque Dorado de Sama de Langreo.